La historia de Valentina Muñoz con el bmx ha sido, como dice el bolero, de amores y desamores. Sobre su bicicleta, alcanzó a ser la mujer más feliz, reflejando esto en títulos departamentales y nacionales, pero así como ha vivido momentos de hiel, también ha tenido que sobreponerse a los instantes amargos, tan agrios, que la decisión más sensata, para muchos, sería colgar los chocles, no obstante, el amor por ganar la salida en el partidor la ha hecho volver una y otra vez.
A diferencia de lo que le sucedió al mundo, la pandemia le permitió a la exbacalaos y ahora integrante de Estrellas, ponerse a punto desde lo emocional, ultimar detalles de su recuperación física e iniciar una nueva etapa en su carrera deportiva.

Empecemos hablando del proceso que estás atravesando actualmente
Ha sido un proceso bastante exigente, de mucha dedicación, mucha disciplina. Estoy muy enfocada en lo que quiero lograr y siempre de la mano de Jorge Wilson; cada que él me corrige trato de tener la mayor concentración y hacer de nuevo ese trabajo e intentarlo hasta que me salga.
¿Qué te ha sorprendido del trabajo con Jorge Wilson y el grupo de Selección Antioquia?
La disciplina. Me ha sorprendido mucho la disciplina de ‘Guffy’ , Diego y los demás; por ejemplo en las salidas, los veo a ellos y trato de corregir, basándome en la forma en la que ellos hacen la salida.
¿Cómo viviste esos dos días de competencia en Bogotá, donde fue tu primera carrera como júnior?
Bogotá fue un sueño. Bogotá fue una de las mejores carreras que he vivido… es que júnior es una categoría que uno dice “¡Dios!” y quedar de tercera y no solo es el puesto, son los obstáculos que me tocó pasar antes de correr. El día que salté ese primer morro fue genial.

¿Alcanzaste a escuchar el grito de tu mamá en las gradas?
Sí (risas). Yo sé que mi mamá se sentía la mamá más orgullosa del mundo. Fue muy bonito.
¿Cómo fue ese encuentro con ella después de que saliste de la pista?
Esos fueron mis primeros saltos supercross y cuando vi a mi mamá, mejor dicho, en todo el día no se nos quitó la sonrisa.
Ahora hablemos de Bacalaos, al escuchar esta palabra ¿qué se te pasa por la cabeza?
El tiempo que estuve en el club fue espectacular. En muchos años estuvimos en la cima del ranking y tener la satisfacción de representar el club y decir ‘yo estuve en ese club y aprendí muchas cosas de ese club, el entrenador, amigos y compañeros’, es muy bacano. Me llena de mucha felicidad.
Para terminar, cuéntanos un poco de esta etapa de tu vida, donde regresas de varias lesiones, donde incluso ha estado en riesgo tu vida
Ha sido duro, porque este deporte, a pesar de amarlo tanto, casi me llega a costar la vida. Yo amo este deporte y yo no voy a caer, no voy a rendirme. Yo tengo la palabra resiliencia marcada en mi mente y nunca sale de mi cabeza.
Esta entrevista hizo parte de la sexta edición de BMX Antioquia Magazine.
