Desde los tiempos del ciclocross en Antioquia, en nuestras montañas han surgido talentos por doquier. Unos innatos, otros trabajados, pero siempre, este departamento ha tenido pedalistas dignos de mostrar a nivel nacional e internacional.

Hoy, queremos que la bandera blanquiverde siga siendo referente a nivel mundial, pero no queremos dejar eso al azar, por lo que desde la Comisión Antioqueña de Bicicross, tenemos tres programas que apuntan al cumplimiento de ese objetivo: Altos logros, Fomento y Desarrollo Deportivo y Preselección Antioquia.

Isabella Carranza pasó por el de Preselección Antioquia y ahora está encaminada hacía el de Altos Logros, el cual es dirigido por Jorge Wilson Jaramillo, entrenador de la Selección departamental.

“Estoy muy feliz por hacer parte de este proceso, que me encamina a ser Selección Antioquia. Todo ha sido muy diferente. Llevo once años en este deporte, tres en Medellín con Diana, ‘El Ché’ y ahora con Jorge Wilson he progresado demasiado”, destacó la deportista del club Águilas, quien también se refirió al grupo con el que entrena y que según ella, todos apuntan al mismo objetivo que es destacar en la categoría championship.

De ese conglomerado de bicicrositas, la oriunda del oriente antioqueño ha creado un vínculo con tres atletas en especial: Camila Diosa, Manuela Martínez y Valentina Muñoz, las llamadas a ser el recambio generacional.

“Es un vínculo muy bonito, porque somos las mujeres de Antioquia… hay una sinergía muy linda; nos ayudamos, nos reímos, pero sobre todo entrenamos juntas y es ahí donde se logra ver un cambio porque jugamos y nos retamos y en medio de eso, hay avances”, expresó Carranza.

En el proceso que está atravesando Isabella, Bogotá marcó un punto importante, pues fue en la capital donde se enfrentó por primera vez a una competencia en la categoría júnior. Allí, el reto no fue solo fue la carrera a ese nivel, sino también, el desafío a superar con creces los obstáculos de una pista supercross.

“Sentí demasiados nervios, hasta se me olvidó que llevaba un año sin correr. Yo era como ‘ay juemadre, me toca salir desde allá arriba’, pero mi sueño, desde niña siempre ha sido saltar y saltar y al estar ahí, fue como si fuese una nueva persona. En los entrenamientos salir al lado de Mariana Pajón y todas las élites, me ayudó”, sentenció ella.

Sobre el club de sus amores:

Isabella Carranza inició en el oriente del departamento, pero a medida que fue creciendo y avanzando, junto a su familia, tomaron la decisión de radicarse en Medellín. Estando en la capital de Antioquia, el club que le abrió sus puertas fue Águilas BMX.

Sobre este tema, Carranza también habló:

“Son como una segunda familia. Todos nos apoyamos y están pendientes de uno. Además ser la primera júnior del club, es algo como muy grande y todos los niños lo miran a uno, esperan que uno vaya entrenar con ellos. Empiezan a preguntarme cosas, me dicen como ‘mírame’ y uno los aconseja”.

Y así como Isabella es un caso especial en Águilas, su entrenadora Diana Londoño también lo es en el bicicross, ya que en nuestra disciplina no se cuentan con muchas mujeres que ejerzan como formadoras. Diana y su pupila, a pesar de que la segunda actualmente entrene más tiempo con Jorge Wilson, siguen en contacto constante, demostrando el vínculo que ambas lograron construir.

“Nuestra relación es muy buena. Yo entreno con ella desde los ocho años y a pesar de que éramos de otro club, nos medía. Ella es una gran entrenadora y no solo porque sabe mucho, sino por el amor y la pasión que siente por este deporte. Yo la quiero mucho a ella”, contó Carranza mientras esbozaba una sonrisa.

La familia de esta júnior también pertenece al mundo del bmx, pues su papá, hermano y hasta la mamá, se han dado a la tarea de practicarlo, pero esa historia la contaremos en otra ocasión.