Escritor y entrenador; gomoso y empeliculado; a veces despistado, pero siempre apasionado… eso es, a grandes rasgos, el profe Mauricio Montoya. Llegó a la Antonio Roldán como practicante, obedeciendo a esa curiosidad que desde muy niño le había despertado el mundo de las las bicicletas. Estando dentro, se enamoró del ambiente, los obstáculos, morros, sonido del random y esa “práctica” se alargó: hoy suma 17 años.

Es instructor del club TNT y líder de los procesos de los semilleros de la comisión. Ha escrito tres libros sobre nuestra disciplina: ‘Fundamentos del bicicross 1’ ‘Fundamentos del bicicross edición 2’ y ‘260 ejercicios y juegos para bicicross’.

A continuación, una conversación con el profe Mauro.

Profe, ¿cómo te gustaría ser recordado cuando decidas alejarte del bicicross?

Eso se va a demorar un rato (risas). Quiero que se acuerden de mí como el profesor que abrió el camino para la producción de literatura para el bmx. Afortunadamente tuve la fortuna de escribir sobre este deporte; no existía producción literaria y los que íbamos llegando año a año y queríamos saber más, buscábamos y no había de dónde.

Yo espero que los que están y lo que vienen sigan escribiendo. La producción literaria es muy importante, no solo para los entrenadores, sino también para padres de familia y deportistas.

Desde lo deportivo ¿cuál ha sido ese momento que más te ha marcado?

El Mundial del 2016 porque con los muchachos que pude participar, fue un logro muy importante, ya que ir a mundiales fuera del país, estaba un poco lejos.

¿Es real esa premisa que promulga que los entrenadores sienten los logros de sus pupilos como propios?

Cuando un deportista obtiene un gran logro para un entrenador es muy significativo, porque es ver que lo que uno está haciendo como entrenador sí está funcionando, sí está dando frutos el esfuerzo y el trabajo, no solo del deportista, sino también de uno como entrenador.

¿Cuál ha sido el momento más triste que has vivido en esta disciplina?

La partida de don Martín. Eso fue algo que me ha dolido bastante.

¿Por qué te marcó tanto don Martín?

Él me dio oportunidades que antes no tenía. Incluso el rol que desempeño dentro de la comisión, fue gracias a él y ya llevo siete años ahí.

Mauro ¿cómo es ver crecer a todos estos muchachos?

Da mucha satisfacción. Da mucha alegría ver crecer esos muchachos. Cuando yo llegué, Mariana era una niña y verla ahora en las finales olímpicas y obtener esos triunfos es muy bonito. También conocí a Oquendo siendo niño.

Muchos de los deportistas que conocí de pequeños hoy son médicos, abogados, administradores. Yo no sé las otras disciplinas, pero en bicicross, los que han sido buenos deportistas, son muy buenos profesionales.

Sé que son varios, ¿pero existe algún deportista por el que sientas un cariño especial?

Hay muchos, pero en especial, está Mateo ‘el tanque’. Lo vi crecer, terminar su carrera y ahora tiene su propio emprendimiento. Hoy somos amigos fuera de la pista. Es un buen modelo que representa los valores de un deportista.

¿Por qué en Antioquia es Donde Nacen los Campeones?

Porque no solo vemos el deporte como una disciplina, sino que bmx es una familia. La posibilidad que brinda la reunión, el estar en la misma zona de la ciudad, en la misma pista, ha hecho que todo se concentre y los padres de familia y deportistas se integren muy bien.