Siempre entendió que los protagonistas eran los deportistas y desde los peraltes de una pista que dice don Leoncio en cada morro, ayudó a forjar campeones y no hablamos aquí de los que ganan de medallas, sino de aquellos que este señor ayudó a subir al podio de la vida.

Hoy se nos adelantó un padre, un amigo, un guía, un directivo y una leyenda del BMX antioqueño; hoy lloramos por un hombre que siempre alzó su voz para defender a sus pupilos y que en cada oportunidad aplaudió a los padres de familia, a quienes siempre les reconoció su esfuerzo para llevar a sus hijos a los diferentes eventos de este deporte.

Con la partida de don Leoncio, se va un poco de la alegría del bicicrós, se esfuma la frase “con la salud regada por todo el cuerpo” y solo nos queda por decirle a él “gracias por tanto don Leo”, a su familia a abrazarla en un momento tan difícil y e invitar todo el bmx antioqueño – en especial al club Saltamontes – a que cada pedalazo dado de ahora en adelante debe honrar la memoria de uno de los padres de esto que amamos.

¡Buen viaje don Leoncio!