En un principio, los obstáculos que superaban estaban compuestos por rampas improvisadas – adobes y tablas -, que ubicaban en medio de las calles y cuya complejidad iba aumentando con la distancia que se extendía entre ellas con algunas llantas de carro de por medio.

Salto a salto iban pasando los días en Itagüí, hasta que don Leoncio observó a los hermanos Acevedo (William, Carlos Mario y César), los reclutó, les puso el buzo de su club ¿, y los llevó del asfalto del barrio Rosario a la tierra de la pista del municipio.

Progresivamente, la calle dejó de ser el escenario frecuentado por ‘Los Panas’ y su presencia en los peraltes de la casa del club Saltamontes se hizo más constante, hasta volverse parte del paisaje.

El nombre de los hermanos empezó a hacer eco en la comunidad del bicicross antioqueño, por lo que el recorrido para ir entrenar se salió del municipio de Itagüí y se extendió hasta la antigua pista de Belén, donde sus cuádruples y séxtuples, les permitieron mejorar de tal manera, que los Acevedo se fueron adueñando de los primeros puestos de las competencias donde pedaleaban.

Nacionales, copas continentales, mundiales, Juegos Nacionales y hasta unos Juegos Bolivarianos, fueron engalanados con las maniobras de William, Mario y César, quienes casi cuatro décadas después siguen vinculados con el deporte que tanto les dio; el primero fue formador y pertenece a la parte ejecutiva de GW  Bicycles; el segundo fue entrenador, juez y ha formado parte del comité de BMX Antioquia; mientras que el tercero enseña desde el partidor, está al frente de la Preselección Antioquia y de vez en cuando se pone el casco y hace ‘la panadera’ en la pista Antonio Roldán Betancur.

Oro, plata y bronce para los hermanos Acevedo
Campeonato Nacional Chocolisto de Bicicross